Éxodo 4:10 Entonces dijo Moisés a Jehová: ¡Ay, Señor! nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua.
Estamos claros en que todos nosotros tenemos virtudes y defectos que nos acompañan en nuestro diario vivir, aunque cada día trabajemos los defectos para reducirlos a su máxima expresión.
En el contexto de este pasaje, Dios le está haciendo un llamado a Moisés para que libere a su pueblo de la esclavitud en Egipto. Desde versos anteriores, Moisés comienza a dar una serie de excusas para no ir al llamado, ya que entiende que no es capaz de realizar semejante tare. En cada caso, Dios responde con una palabra de fortaleza y ánimo.
Dios ve en nosotros aquello que nosotros no podemos ver. Las habilidades y capacidades que podemos identificar en nosotros, son pequeñas en comparación con lo que Él puede ver. Él se concentra en ver nuestras habilidades potencializadas en el futuro para poder hacer grandes cosas, y todo porque el tiene confianza en nosotros (incluso la confianza que nosotros mismos no tenemos)
Nuestras "limitaciones" no son más que obstáculos que el enemigo quiere que veamos y nos concentremos en ellas. Es su trabajo que no tengamos confianza en nuestra capacidad y que sintamos que no somos suficientes para realizar un determinado trabajo. Cuando nos enfocamos en las debilidades, perdemos muchas de las oportunidades que se nos presentan en la vida, ya que no nos arriesgamos a tomarla.
Con esta palabra de hoy solo quería dejar reflejado que tenemos que enfocarnos en lo positivo que Dios nos ha dado.
Un abrazo!
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