Isaías 60: 1-2 Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti. Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria.
Damos gracias a Dios por palabras como esta.
Me he podido dar cuenta de que cuando vivimos para Dios, la luz nos sigue y va con nosotros a todo lugar. Aunque el resto de las personas estén llenos de preocupaciones y agobio, de manera que las tinieblas los cubran, en Dios las cosas van diferentes.
Soy de los que creen en la vida del Reino de Dios. Cuando pasamos a ser hijos de Dios, nos mudamos del sistema de gobierno del mundo, hacia un sistema de vida diferente, donde gobiernan la justicia, la excelencia, la gracia, el favor, la fe, el amor, la paz, el gozo, etc.
Como miembros de nuevo sistema de vida, Dios nos dice que brillemos. No se trata de considerarnos mejores que los demás, sino que entendamos que Dios va delante como nuestra bandera, defendiendo nuestra causa y preparando, de antemano, todo aquello que tenemos que enfrentar.
Lo que quiero decir es que somos la luz del mundo y estamos llamados a brillar. Nuestra posición no es para estar lamentándonos o quejándonos, debajo de la mesa donde no se ve nuestra luz, sino mantener la postura correcta que marca la Biblia, de resplandecer donde sea que estamos. No necesitamos hacer un trabajo específico para poder resplandecer, debemos de florecer en el lugar donde hemos sido plantados.
Cuando decides vivir en la excelencia y creer lo que dice la Biblia, la gloria de Jehová será vista sobre tí y lo reconocerán aquellos que te conocen.
Sean bendecidos en esta día y espero que podamos apropiarnos de esta verdad para ponerla en práctica.
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