En nuestra vida se presentan grandes cosas que debemos de aprender a manejar. En tal sentido, podemos descuidar aquellas cosas que parecen pequeños momentos de falta de cordura y razonamiento correcto.
En este pasaje se nos ilustra que, al momento de hacer un perfume, una simple mosca puede dañarlo todo. Con esta ilustración se nos quiere dejar claro que cuando somos un ejemplo para otros o referencia de una buena conducta, las pequeñas locuras pueden manchar todo aquello por lo que hemos trabajado en la vida.
Cuando hemos aplicado un gran esfuerzo para mantener nuestro testimonio, conciliar buenas relaciones humanas, dar ejemplo de buenas conductas, conservar la ética en todo momento, etc., un ligero desliz puede hacer que ese esfuerzo haya sido en vano. Muchas veces hemos oído que pocas personas recuerdan lo bueno, pero cuando cometemos una pequeña falta, la gente difícilmente lo olvida. Creo que es la principal razón por la que Dios nos enseña esta verdad en la vida para que aprendamos de ello y cuidemos esas pequeñeces.
Jesús tuvo muchas oportunidades para cometer "deslices" sin embargo, prefirió el camino sabio y no tirar por el suelo aquello por lo que había trabajado. Así mismo, cuando somos acusados de algo que, sabemos, no hemos hecho, tenemos la opción de dejarnos llevar del impulso del momento o obedecer la voz de la sabiduría.
Espero que esta pequeña reflexión tenga un impacto en sus vidas y que podamos aplicarlo siempre. Un abrazo a todos!
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